Te presto mis sentimientos

Cuando la Reina Esperanza

se ilumina con la aurora

y la llamamos «Señora»

porque es lo que nos sale.

Cuando al son de sus varales

a la vera se nos para

y sin poder aguantar

le tenemos que gritar:

«¡Te voy a comé esa cara!»

Que todo el mundo lo entienda

y el que no entiende, que aprenda.

Si no lo sabes… ¡lo siento!

pero me sale de dentro.

Es todo sencillo y bueno

y no lo puedo evitar.

Esta es mi forma de hablar…

¡porque nací macareno!

Autor: José María Machado