En la tarde del domingo 25 de octubre, la Basílica se encontraba inmersa en olor a lilium, rosas y orquídeas blancas provenientes del exorno floral del paso de la Virgen del Rosario.
La Santísima Virgen lucía el manto regionalista de tisú celeste obra de Carrasquilla y la magnífica saya de tisú rosa con pequeñas aplicaciones de malla que se extienden al bello traje del niño. Imagen bellísima que era realzada aún más, por el dorado brillo de la media luna, cetro, ráfaga y corona doradas.
A las 19,00 horas la Cruz de Guía se ponía en marcha un letífico cortejo que abría la Banda de Cornetas y Tambores de la Centuria Romana Macarena, seguida de más de trescientos hermanos que acompañaron a Nuestra Señora del Santo Rosario por las calles de la feligresía en una procesión más breve por motivos de las inclemencias metereológicas, pero que recorrió el itinerario previsto. Cerraba el cortejo, la Sociedad Filarmónica de Nuestra Señora del Carmen de Salteras.
La procesión concluyó pasadas las 21,30 horas con el rezo de la Salve a cargo del Rector de la Basílica y Director Espiritual de la Hermandad.
Fotografías NHDª Sandra Arenas, NHD. Álvaro Heras, NHD.Francisco J. Narbona y NHD. Fernando García.

























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