Plántale cara al hambre: Siembra – Charla informativa

El próximo jueves día 4 de febrero, a las 21:00, en el salón de nuestra Casa de Hermandad, tendrá lugar una interesante Charla informativa sobre la Campaña de Manos Unidas Contra el Hambre 2016: «PLÁNTALE CARA AL HAMBRE: SIEMBRA»

Será impartida por la misionera de Manos Unidas, Mª  José López,  y presentada por el Sr. Presidente-Delegado  de Manos Unidas en Sevilla, N.H.D. Joaquín Sainz de la Maza y Conesa, ex-Hermano Mayor y medalla de oro de nuestra Hermandad.

La misa de inicio de la campaña 2016 de Manos Unidas en Sevilla se celebró el sábado 23 de enero a las seis y media de la tarde en la Capilla Real de la Catedral y estuvo presidida por el Arzobispo de Sevilla, SER. D. Juan José Asenjo Pelegrina.

Manos Unidas nació, hace casi sesenta  años, para luchar contra el hambre y sus causas en el mundo. A pesar del gran esfuerzo ya realizado para contener esa lacra, todavía unos 800 millones de personas siguen pasando hambre, según datos de la FAO en su informe El Estado mundial de la agricultura  y la alimentación  de 2014.

En consecuencia, como organización de la Iglesia Católica en España para la promoción y el desarrollo de  los países más  empobrecidos, Manos Unidas mantiene su compromiso firme a favor de  una seguridad alimentaria sostenible y respetuosa con  la “casa común” que nos  acoge.

Esta lucha contra el hambre en el mundo ha de asumirse como un deber ético personal y una responsabilidad de  la  sociedad civil, si queremos garantizar el  Derecho a  la Alimentación; un  derecho inherente a la dignidad de  toda persona humana.

Este derecho -que se disfruta cuando las personas tienen en  todo momento acceso al alimento adecuado- es posible. Pues, según la FAO, la seguridad alimentaria y la sostenibilidad del medioambiente a nivel mundial dependen de unos 500 millones de explotaciones familiares (pequeños  agricultores, pescadores, pastores) que  conforman  la espina dorsal de  la  agricultura en  la  mayor parte de  los  países. Sin  embargo, estas explotaciones son  especialmente vulnerables ante  la  escasez de  recursos necesarios para mejorar la producción agrícola y el impacto de  las crisis medioambientales.

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Por eso, con nuestra Campaña “Plántale cara al hambre: siembra”, nos comprometemos a:

Sembrar recursos: Para  que todos, personas, instituciones internacionales y los propios  gobiernos en  los países en  desarrollo, facilitemos a las explotaciones familiares el  acceso a  los  medios de  producción. De  manera especial, a  las  tierras de  cultivo, agua de  riego, semillas de  calidad y recursos financieros para el mantenimiento de las explotaciones.

Sembrar capacidades. Para  que los pequeños agricultores, con  la participación de los propios gobiernos locales, puedan desarrollar una agricultura respetuosa con  el medio ambiente; mejorar las técnicas de  cosecha y almacenamiento de  la producción; promover una alimentación adecuada; y proveer una red  de  mercados locales para la comercialización de  los excedentes agrícolas.

Sembrar responsabilidad y cooperación entre los Estados: Los Estados son  los responsables últimos del derecho a la alimentación de sus ciudadanos. Por eso, la implicación de  los gobiernos es necesaria para lograr la defensa de  los más  débiles, de  las comunidades excluidas y del  bien común. Los países en  desarrollo deben mejorar su gobernabilidad. Así mismo, todos los Estados deben comprometerse de  modo efectivo en  la defensa de  los derechos fundamentales, especialmente el derecho a la alimentación, y avanzar hacia una mayor protección del medio ambiente y una gestión transparente de  los recursos naturales. La cooperación entre Estados es urgente en aras  de  lograr la defensa de  los más  débiles y de  las comunidades excluidas.

Sembrar solidaridad. Sin el compromiso solidario de toda la humanidad no es posible acabar con el hambre en el mundo. Como  dijo el Papa Francisco en su discurso a la FAO en noviembre de 2014: la solidaridad es la actitud que ha ce a las personas capaces de salir al encuentro del otro y fundar sus relaciones mutuas en ese sentimiento de hermandad que va más allá  de  las diferencias y los límites, e impulsa a buscar juntos el bien común.

Así, desde Manos Unidas, seguiremos trabajan do en colaboración con todas las  personas e  instituciones que promueven un  modelo de  desarrollo sostenible que fomente la austeridad en  el consumo y detenga el consumismo compulsivo e irresponsable.

Como decía Mary Salas, la primera presidenta de Manos Unidas: “El día en que los hombres decidan que no haya más hambre sobre la capa de la tierra, no la habrá. Supone una toma de conciencia semejante  a la de la abolición de la esclavitud. Será un mundo nuevo”.

PLÁNTALE CARA AL HAMBRE: SIEMBRA