Función Principal de Instituto y Procesión suspendida

En la mañana de ayer, domingo 23 de octubre, cumpliendo con lo establecido en nuestras Santas Reglas, la Hermandad de la Macarena celebró Solemne Función Principal de Instituto, la cual fue presidida por el Rvdo. Sr. N. H. D. Antonio José Mellet Márquez, Pbro., Rector de la Basílica y Director Espiritual de la Hermandad, y concelebrada por el M. I. Sr. D. Ulpiano Pacho Sardón.

Durante la homilía, el predicador refirió en numerosas ocasiones la Parábola del fariseo y el publicano, extraída de la lectura del Evangelio marcado por la Liturgia para el trigésimo domingo del tiempo ordinario. En este sentido, destacó que “la oración por antonomasia para los cristianos debe ser la Eucaristía del domingo y que, para los macarenos, la Eucaristía principal debe ser la Función Principal de Instituto”.  

Asimismo, hizo hincapié en las que debían ser las fechas más señaladas en el calendario de nuestra Hermandad: de un lado, “la Estación de Penitencia en la madrugada del Jueves al Viernes Santo, en la cual manifestamos públicamente nuestra fe y la llevamos hacia el exterior” y, por otro, “la Función Principal de Instituto, donde manifestamos esa misma fe, hacia el interior”. Seguidamente, añadió que “en este día tan relevante manifestamos seguir perteneciendo en la Iglesia y renovamos el juramento de nuestras Reglas, para crecer en la fe hacia Jesucristo y hacer buen uso de nuestro macarenismo”.

De igual modo, destacó la importancia de la efemérides que estamos celebrando, con motivo del 50 Aniversario de la Consagración del Templo y su posterior Dedicación como Basílica, “acontecimientos que deben enorgullecernos y servir para profundizar en la fe”. Es por ello por lo que nuestra Basílica “debe ser el centro y el corazón de nuestra Hermandad”, y que “nuestra mayor riqueza debe ser la devoción a Nuestros Titulares, pues son estímulo de vida cristiana y cofrade”.

“¡Dios mío, ten piedad de mí, que soy un pecador!“. Las manos atadas por nuestros pecados del Señor de la Sentencia y los Ojos Misericordiosos de la Santísima Virgen de la Esperanza debían servir para “salir de la Solemne Función Principal de Instituto con un corazón más renovado, pues ahí radica la esencia de nuestra fe, y seguir construyendo una Hermandad revalorizando la Basílica como lugar de encuentro con Dios y seguir creciendo en nuestra devoción”.

A continuación, terminada la lectura de la Fórmula de la Protestación de Fe, todos los Hermanos presentes, portando su Medalla de la Hermandad, se acercaron al Altar Mayor y, poniendo la mano derecha sobre los Evangelios, besaron el Libro de Reglas de la Hermandad, pronunciando la frase: ASÍ LO CREO, ASÍ LO CONFIESO.

A esta Función Principal de Instituto acudieron representantes del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla, así como de las Hermandades de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder; del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de Los Estudiantes; de Nuestra Señora de las Mercedes, de Santa Genoveva; de Nuestro Padre Jesús Jesús de Nazaret, de Pino Montano; de Nuestra Señora del Rosario, del Polígono de San Pablo; y de las Hermandades radicadas en la parroquia  San Gil Abad: Sacramental, de Nuestra Señora del Carmen y de Nuestra Señora del  Rocío. Intervino la Coral Polifónica de la Hermandad y asistieron -gracias a los voluntarios- Hermanos del Programa Veteranos Macarenos.

La procesión de Nuestra Señora del Santo Rosario, la cual estaba prevista iniciarse a las 19:00 horas, tuvo que ser suspendida a causa de las inclemencias meteorológicas. El Director Espiritual de la Hermandad procedió al rezo del Santo Rosario y de la Salve.

Fotografías: NªHªDª Sandra Arenas, NªHªDª Soledad Gómez, NªHªDª Cristina Paradas, NHD Álvaro Heras, NHD Francisco Javier Narbona