¡Oh Madre Inmaculada

eres de Sevilla,

la flor más bella!

 

¡Son tus ojos Señora

con tu mirada fija

cual dos estrellas!

 

¡Es tu boca un milagro

Virgen morena,

porque a su vez expresan

sonrisa y pena!

 

¡Es tu frente fruncida

canal de pena,

y tus lágrimas brillan

cual finas perlas!

 

¡La expresión de tus manos

es tan perfecta,

que con amor abrazas

a quien te reza!

 

¡Señora de Sevilla

vida y esperanza nuestra,

ruega al Señor por nosotros

Virgen Santa: «Macarena»!

 

Autor: NHD. José Luis Larraondo Hernández