DOMINGO TERCERO DE PASCUA
¡Qué necios y torpes sois para creer lo que anunciaron los profetas!
Jesús comenzando por Moisés y siguiendo por los profetas les explicó lo que se refería a Él en toda la Escritura.
Pedro les dirigió la palabra:….David era profeta y sabía que Dios le había prometido con juramento sentar en su trono a un descendiente suyo; cuando dijo que no lo entregaría a la muerte y su carne no conocería la corrupción, hablaba previendo la resurrección del Mesías. Pues bien, Dios resucitó a este Jesús, y todos nosotros somos testigos.
¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba la Escritura?
Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Pedro.
Ya sabéis con que os rescataron…a precio de la sangre de Cristo, el Cordero sin defecto ni mancha, previsto antes de la creación del mundo y manifestado al final de los tiempos por nuestro bien.
Le suplicamos: «Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
Señor, me enseñarás el sendero de la vida, me saciarás de gozo en tu presencia

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