Queridos hermanos:
La número XXIV de nuestras Reglas, al enumerar los cultos internos de nuestra Hermandad, establece que durante la Cuaresma se celebrará solemne y piadoso Quinario a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, coincidiendo con el devoto Besapié, y que concluirá en el Segundo Domingo de Cuaresma con la Función, que en el presente año será presidida y predicada por D. José Mazuelos Pérez, Obispo de Asidonia-Jerez.
En el cumplimiento de la Regla, y más aún como necesidad espiritual, este año celebraremos el Quinario en los días comprendidos entre el martes 16 y el sábado 20 de febrero; tendré la dicha (D.m.) de presidir estos cultos y predicar la Palabra de Dios como preparación, en este tiempo de Cuaresma, a los principales acontecimientos salvíficos de nuestra fe cristiana, cuales son la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor.
Tradicionalmente, la celebración del Quinario al Señor de la Sentencia durante el tiempo cuaresmal ha constituido una ocasión propicia para encontrarnos desde la fe con Jesucristo, escuchar su Palabra y emprender el camino de la conversión personal que nos llevará a una comunión de vida más íntima y profunda con Dios en la siguiente Semana Santa y Pascua de Resurrección. En efecto, no celebramos la Cuaresma y, en ella, el Quinario al Señor únicamente porque así lo establezca el calendario litúrgico o las Reglas de nuestra Hermandad, sino por auténtica necesidad espiritual: somos conscientes de que las obligaciones laborales y familiares, las dificultades de cada día, el ritmo de vida que llevamos, nuestros propios pecados y negligencias, así como los afanes de nuestra existencia, nos apartan de Dios y de su camino —¡tantas veces sin darnos cuenta!— y necesitamos entonces un espacio de silencio para serenarnos y encontrarnos con el Señor, que tantas cosas querrá decirnos; ese espacio de silencio y escucha del Señor bien puede ser el Quinario.
Por ello, quisiera plantear este Quinario como unos ejercicios espirituales a través de los cuales nos encontremos con ese Dios que es misericordia y amor; no en vano, en el presente Año Jubilar de la Misericordia, el Papa nos insiste en que el tiempo de Cuaresma es el momento propicio para recibir la llamada de Dios a la conversión personal de vida.
Asimismo, deseo que el Quinario en honor a nuestro Titular favorezca una devoción aún mayor a la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia. Ciertamente, son muy numerosos los hermanos y devotos que diariamente acuden a nuestra Basílica y se encomiendan al Señor bajo su humilde mirada; también he observado en los últimos meses cómo ha aumentado el número de los fieles que acuden a la celebración de la Eucaristía los Primeros viernes de mes, buscando la cercanía y una relación más personal con el Señor. Todo ello me alegra enormemente, por lo que creo que el Quinario de esta Cuaresma 2016 debe ir dirigido no sólo a encontrarse personalmente con el Señor, sino también a que aumente nuestra devoción al Señor de la Sentencia, quien por nosotros aceptó la injusta sentencia de muerte, “… y muerte de cruz” (Filipenses 2, 8).
En definitiva, queridos hermanos macarenos, os animo a participar con devoción en el inminente Quinario a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, al menos algún día, si os resulta imposible celebrarlo íntegramente, así como en la Función del Domingo día 21. Por mi parte, rezo al Señor y a su Bendita Madre de la Esperanza para que, en este Año Jubilar de la Misericordia, os conceda cuantos proyectos presentéis ante nuestros amantísimos Titulares.
Antonio José Mellet Márquez,
Rector de la Basílica y
Director espiritual de la Hermandad

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