La Esperanza es un concepto tan gigante que ningún año es un año más a su alrededor. Siempre ocurre algo que hace que el tiempo se congele.
En esta ocasión hemos vivido el Año de la Misericordia, el cincuentenario de la consagración del templo y su elevación a basílica menor, el 75 aniversario del inicio de las obras, el pregón de un macareno ilustre como Rafa Serna, el encuentro con todas las hermandades del mundo que llevan esta advocación, las obras… Pero también hemos vivido un profundo año de fe interior, cada uno de nosotros a nuestra manera. Por eso el Anuario es también un profundo tratado teológico de nuestros días, un tratado popular en el que tienen igual cabida las reflexiones hondísimas del rector y director espiritual de la hermandad, D. Antonio J. Mellet, que las confesiones humildes de uno de los hermanos más antiguos.
El Anuario de la Macarena es un compendio perfecto entre historia y actualidad, entre estética y devoción.
Quizás quien mejor explique todo eso que trata de aglutinar esta publicación es alguien de fuera, alguien que nos ve con ojos vírgenes y que, sin embargo, ha conseguido adentrarse en el misterio exacto de la Esperanza. Desde Moscú, Ainhoa Arteta relata cómo vivió su Ave María de Gounod frente a la Macarena, un hecho que, según dice la soprano, le cambió la vida para siempre. Ese artículo es un mensaje, como lo es la nueva confesión de Rafa Serna ante el Señor de la Sentencia o la de Antonio García hablando de la Virgen desde el recuerdo de su atril de las Glorias.
Hay aquí piezas literarias de la altura de la de Paco Robles o Fernando Cano-Romero. Estudios de catedráticos como Andrés Luque Teruel. Meditaciones, reflexiones e imágenes. Se trata de una edición muy cuidada, como todo lo que hace la hermandad de la Macarena, en la que todos llegamos a un lugar común: la Esperanza.
Decía Cortázar que la Esperanza es probablemente el único de todos nuestros sentimientos que no es verdaderamente nuestro porque la Esperanza pertenece a la vida. Este Anuario se llama Esperanza Nuestra para contradecir al gran escritor porque nuestra Esperanza es la única forma que tenemos, cada año, de contarnos la vida los que creemos en Ella.
Alberto García Reyes

Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.