ANEXO VI. RECEPCIÓN Y JURAMENTO DE NUEVOS HERMANOS

De pié, ante el altar mayor, responderá a las siguientes preguntas formuladas por el Secretario de Nuestra Señora de la Esperanza.

SECRETARIO: En nombre de la Santísima Trinidad; Padre, Hijo y Espíritu Santo, Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero.   Reunida  en  Corporación  la  Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía  de  Nazarenos  de  Nuestra  Señora  del  Santo Rosario, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de la  Esperanza Macarena, erigida canónicamente en su Basílica en esta Ciudad de Sevilla,   para el acto de recibiros como Hermanos  nuestros  y  conforme  a  lo  que  prescriben       Nuestras Reglas, os invitamos a hacer protestación de la Fe que recibisteis  en  el  Bautismo, y juramento de cumplir las Reglas que voluntariamente  queréis aceptar. Por ello os pregunto:

¿Creéis en Dios Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra?

HERMANOS:   Sí, creo.

SECRETARIO: ¿Creéis en Jesucristo, Su único Hijo, nuestro Señor, que nació de Santa María la Virgen, padeció, murió fue sepultado, resucitó entre los muertos y está sentado a la derecha del Padre?

HERMANOS:   Sí, creo.

SECRETARIO: ¿Creéis en el Espíritu Santo, que procede del Padre y del Hijo y que, como alma de la Iglesia, difunde la Caridad Divina en nuestros corazones?

HERMANOS:   Sí, creo.

SECRETARIO: ¿Creéis en la presencia verdadera, real y sustancial de Cristo en el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, que se inmola constantemente en nuestros altares, quedando permanentemente presente para ser objeto de nuestra adoración?

HERMANOS:   Sí, creo.

SECRETARIO: ¿Creéis en la Iglesia que es una Santa, Católica y Apostólica, en la comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección d elos muertos y en la vida eterna?

HERMANOS:   Sí, creo.

SECRETARIO: ¿Creéis que la Santísima Virgen, Madre de Dios, fue preservada de la mancha original siendo concebida Inmaculada, y que fue exenta de la corrupción del sepulcro, siendo subida a los cielos en cuerpo y alma?

HERMANOS:   Sí, creo.

SECRETARIO: ¿Prometéis defender la piadosa creencia de que nuestra Madre la Virgen, asociada por su Divino Hijo a la obra redentora del linaje humano, ha sido constituida Mediadora entre Cristo y los hombres y dispensadora de Sus Gracias, y prometéis así mismo trabajas por alcanzar la definición dogmática de esta Mediación Universal de Nuestra Señora?

HERMANOS:   Sí, prometo.

SECRETARIO: ¿Prometéis cumplir fielmente las Reglas de nuestra Hermandad que ya conocéis, y que voluntariamente habéis aceptado?

HERMANOS:   Sí, prometo.

SACERDOTE: Si así lo hacéis, que Dios os lo premie; si no, que os lo demande.

ORACIÓN (Director Espiritual o Sacerdote) Te suplicamos Señor que por la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de la Esperanza, de la Iglesia y Madre nuestra, nos concedas ser siempre fieles a cuanto hoy, a Vuestras plantas, hemos confesado, prometido y jurado.

TODOS: AMÉN

A continuación, tras ser bendecidas por el Director Espiritual o sacerdote que haga sus veces, se impondrá por el Hermano Mayor la Medalla de la Hermandad a los nuevos Hermanos. Acto seguido, los nuevos Hermanos pondrán la mano derecha sobre los Santos Evangelios y besarán el Libro de Reglas de la Hermandad.

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