Himno a la Esperanza Macarena

La Virgen de la Esperanza,

entre Rosario y Sentencia,

bajó del Cielo a Sevilla

para hacerse Macarena.

 

Si el Arco es imán de fe,

la Basílica es la flecha

que apunta con la espadaña

más allá de las estrellas.

Eres la Madre de Dios

y Dios en Ti se recrea,

porque todas las virtudes

las concentró en tu belleza.

 

El verde de tu Esperanza

le da a la parda estameña

de Sor Ángela en sus hijas

el amor de su promesa.

 

La Virgen de la Esperanza,

entre Rosario y Sentencia,

bajó del Cielo a Sevilla

para hacerse Macarena.

 

Desde que suenan maitines

el macareno es varal

y la mujer macarena,

una flor para tu altar.

 

De San Basilio a San Gil

cabe la Roma Imperial

y en tu camarín, el gozo

de la Corte Celestial.

 

Señora de nuestra vida,

razón de felicidad, gracias por bajar del Cielo

y por poderte llamar

Macarena en este mundo

y de aquí a la eternidad

 

Autor: NHD Joaquín Caro Romero

Fotografía: NHD Álvaro Heras


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