Preparación al Vía Crucis Sexta Estación

LA VERONICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESUS

 Jesús de la Sentencia

tu rostro tantas veces desfigurado

por el dolor y la sangre

muéstranos tu rostro

sereno, humilde y sencillo,

cercano al nuestro.

S: TE ADORAMOS, ¡OH CRISTO DE LA SENTENCIA ¡ Y TE BENDECIMOS!

R: PORQUE POR TU SANTA CRUZ RESDIMISTE AL MUNDO.

Texto Bíblico

«Mi alma tiene sed del Dios vivo… ¿Cuándo llegaré a ver el rostro de Dios?» (Salmo 42,3).

«Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es» (1 Jn 3,2).

«Ahora vemos en un espejo, confusamente. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo imperfecto, pero entonces conoceré como soy conocido» (1 Cor, 13,12).

S: PALABRA DE DIOS.

R: TE ALABAMOS, SEÑOR.

Meditación

Una mujer con coraje se pasa toda la muchedumbre y es capaz de mirar tu cara y a pesar de tus heridas reconoce tu rostro y entra dentro de tu mirada. Sintiéndose de nuevo recreada en el amor en el perdón y en la misericordia, se llevo estampado en su propio ser tu rostro.

 Porque no hay mejor testimonio que el que se enamora de Cristo y vive con su vida en consecuencia con la Buena Noticia, es como la Verónica, un icono del Señor Sentenciado.

Oración Final

Señor de la Sentencia compasivo y misericordioso, te pedimos perdona Ti y a los demás por nuestros egoísmos, por nuestro corazón de piedras, por nuestras intransigencias.

Ayúdanos a cambiar  nuestras vidas para enjugar los rostros sufrientes y descubrirte presente en ellos.

Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos.

R: Amén.

NHD. Manuel María Aparicio Ramírez