¿Dónde está muerte tu victoria?
Señor, tus amigos están muertos, pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá, porque:
– Tú nos has revelado: «Yo mismo abriré vuestros sepulcros y os haré salir de vuestros sepulcros».
– Jesús, ante la muerte de su amigo Lázaro, ha afirmado: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre».
– En nosotros habita el mismo Espíritu de Cristo, que resucitó al Señor y que vivificará también nuestros cuerpos mortales.
Anhelemos con el salmista: Mi alma aguarda al Señor más que el centinela a la aurora, porque del Señor viene la misericordia, la redención copiosa.

Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.